El lupus eritematoso sistémico constituye una enfermedad autoinmune crónica de alta complejidad clínica, cuyo manejo farmacológico enfrenta desafíos significativos en contextos sanitarios periféricos, donde el acceso a terapias avanzadas resulta limitado y desigual. El objetivo fue describir los factores asociados al tratamiento farmacológico aplicado a pacientes con lupus eritematoso sistémico en el Hospital Regional de Ciudad del Este, Paraguay. Estudio cualitativo con diseño descriptivo-transversal. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a tres profesionales de la salud participantes en el manejo de la enfermedad. Los datos se analizaron mediante análisis temático de contenido. La hidroxicloroquina y micofenolato constituyen la base terapéutica, con rituximab como opción de rescate. La adherencia farmacológica es baja debido a falta de medicamentos, escasez de especialistas y asimetrías informativas sobre mecanismos de financiamiento estatal. El tratamiento se individualiza según experiencia clínica más que por protocolos. Las inequidades estructurales y asimetrías informativas condicionan el acceso equitativo a terapias avanzadas en regiones periféricas.
Systemic lupus erythematosus is a chronic autoimmune disease of high clinical complexity, whose pharmacological management faces significant challenges in peripheral healthcare contexts, where access to advanced therapies is limited and unequal. Factors associated with pharmacological treatment applied to patients with systemic lupus erythematosus at the Regional Hospital of Ciudad del Este, Paraguay, were described. Qualitative study with descriptive cross-sectional design. Semi-structured interviews were conducted with three health professionals involved in disease management. Data were analyzed using thematic content analysis. Hydroxychloroquine and mycophenolate constitute the therapeutic basis, with rituximab as a rescue option. Pharmacological adherence is low due to lack of medications, shortage of specialists, and informational asymmetries regarding state funding mechanisms. Treatment is individualized according to clinical experience rather than protocols. Structural inequities and informational asymmetries determine equitable access to advanced therapies in peripheral regions.